Historia

El Colegio Wolfsohn, fundado en el año 1906, es la más antigua de la instituciones educativas judías del barrio de Belgrano. Nació gracias a la donación de libros que acercaron los pocos judíos que vivían por la zona. Gracias a esto, se creó la Biblioteca Israelita "David Wolfsohn", que con el paso del tiempo comenzó a funcionar en forma regular y los asociados empezaron a integrarse firmemente a la tarea común. Esto llevó a fijar nuevos objetivos y a trabajar organizadamente para alcanzarlos. Entre las metas trazadas, la que más se destacaba era lograr que la enseñanza se convirtiera en el centro de interés de institución. Así, en el año 1910 se constituyó la primera Comisión Directiva, que comenzó a trabajar en la construcción de una sinagoga en el lugar.
La expectativa que despertó la institución en toda la comunidad llevó a que en el año 1919 se fundara el Colegio, que a partir de ese momento se convirtió en rector de la vida judía de Belgrano. Desde el principio una escuela idiomática que comenzó a funcionar regularmente en una sala que se alquilaba a uno de los socios fundadores.
Con la llegada de la década del ´20, el Colegio continuó con el crecimiento que había manifestado desde sus inicios. Debido a las nuevas exigencias que esto planteaba, en el año 1925 se aprobó el primer Estatuto de la institución, que estaba compuesto por 35 artículos que se dividían en cinco capítulos y, dos años después, la escuela de idiomas ya contaba con su primer programa de enseñanza.

Hacia fines de los años ´20, la realidad del Wolfsohn como institución planteaba diferentes desafíos, entre los que se destacaba la necesidad de reubicarse para poder dar respuesta a la creciente cantidad de alumnos que se acercaban. De este modo, en 1928 la institución comenzó a funcionar en una casa en la calle Congreso al 2300, pero al año siguiente se mudó a Amenábar al 2700, donde funcionó hasta 1937; momento en el que, debido a la falta de espacio, se mudó a Amenábar 2968. Esta era una casa alquilada que contaba con cinco habitaciones y un gran patio, lo que permitía albergar una mayor cantidad de alumnos. En 1942 la institución adquirió la propiedad.

El comienzo de los años ´50 mostraba a Wolfsohn como una institución modelo: tenía una apreciable cantidad de alumnos, la sinagoga era concurrida regularmente por gran cantidad de fieles y la vida social y cultural comunitaria se desenvolvía en forma satisfactoria. Así, el constante crecimiento de la institución tuvo su punto culminante el 19 de mayo de 1952, cuando en la vieja casa de Amenábar 2968 se reunió una Asamblea General que sería histórica debido a que en esa reunión quedó rubricada el Acta Nº1, donde se señalaba que se había obtenido la Personería Jurídica.
Al año siguiente, más precisamente el 17 de junio de 1953, se constituyó oficialmente el primer consejo de padres y el 22 de diciembre de ese mismo año se dieron los primeros pasos para la adquisición del actual edificio de Amenábar 2972, que fue inaugurado el 22 de noviembre de 1959.

La primera mención oficial del término Escuela Integral David Wolfsohn, fue encontrada en el acta del 24 de agosto de 1960, cuando la Comisión Directiva designó un grupo para estudiar la posibilidad de hacer un colegio integral. Así, tres años después, específicamente el 11 de marzo de 1963 se conmemora una fecha histórica para la enseñanza judía en la Argentina: se abrió la Escuela Integral David Wolfsohn.Ese año, también comenzó a funcionar a pleno el campo de deportes situado en Don Torcuato, llamado “Quinta Wolfsohn”.

El éxito de la Escuela Primaria integral hizo que aquellos hombres dirigieran su visionaria mirada hacia el futuro con un criterio aun más amplio, buscando afirmar la etapa de enseñanza Primaria de la Institución con una Escuela Secundaria, con lo que permitiría al niño incorporarse a los ciclos superiores de la educación en el mismo clima y espíritu de la fase Primaria. Por ello, en 1964 se adquirió una propiedad en la calle Amenábar 1550, en la que se efectuaron trabajos de remodelación con vista a la instalación del colegio secundario, que fue inaugurado oficialmente el 16 de marzo de 1965, bajo el nombre de Instituto Secundario David Wolfsohn. Además,en ese mismo año se remodeló sustancialmente el campo de deportes y se habilitó la segunda pileta de natación olímpica y otras dependencias. En tanto, en marzo de 1966, junto con el primer día de clases, se inauguró el 4º piso del edificio de la escuela primaria.

Por esos años el Colegio Wolfsohn (conocido en aquella época como “Bet-Am David Wolfsohn”) tuvo el honor de ser protagonista de un hecho histórico al recibir la visita de David Ben Gurion el 2 de junio de 1969.
Un detalle de color es que en el invierno de 1972 la mítica banda de Rock “Pescado Rabioso”, que lideraba Luis Alberto Spinetta se presentó en el auditorio del Colegio Wolfsohn.     

La última etapa, en lo que hace a la configuración final del Wolfsohn de esos años comenzó en el año 1980, momento en el que comenzó a funcionar el Jardín de Infantes en forma oficial. Nuevamente el éxito fue tan importante que en 1987, precisamente el 18 de agosto, comienza la construcción del nuevo edificio del Jardín de Infantes, ubicado frente a la sede de Amenábar 2972. El mismo fue inaugurado dos años después.

Durante algo más de la mitad de los años ´90 continuó la escalada de crecimiento que había convertido al Wolfsohn en un referente de la educación judía en Argentina. Sin embargo, en los últimos años de esa década, el crecimiento comenzó a menguar. De a poco, la cantidad de alumnos fue mermando, los edificios comenzaron a experimentar deterioros y empezaron a aparecer dificultades económicas.
Si bien la realidad en esos años era bastante difícil para el Colegio Wolfsohn, el final de la década tenía preparada una estocada más, que pondría en jaque la continuidad del Colegio: debido a la baja cantidad de alumnos y a las dificultades económicas, se cerraba la Escuela Secundaria. 

El comienzo del nuevo milenio se produjo en un momento en el que muchas escuelas judías presentaban serias dificultades para funcionar y algunas ya habían cerrado sus puertas. El Wolfsohn no era ajeno a esa realidad e intentaba subsistir a la espera de que la situación económica mejorase y la cantidad de alumnos volviera a subir. Sin embargo, nada de esto sucedió y esa ola que lo arrastraba hacia el fondo tuvo su pico más bajo en el año 2004 cuando, con una población de alumnos casi inexistente y la economía en rojo, se había decidido cerrar por completo la Escuela.
Sin embargo, cuando se hubo propagado la noticia sobre la desaparición de este referente de la vida judía de nuestro país, Jabad Lubavitch comenzó a trabajar para salvar al Wolfsohn y, como primera medida, compró al Colegio, lo renombró como Centro Menahem Tabacinic – Colegio Wolfsohn y garantizó la continuidad de la educación y las actividades del mismo. Una vez hecho esto, comenzó a trabajar para mejorar un espacio que presentaba 20 años de deterioro y, finalmente, desarrolló un plan para la recuperación del Wolfsohn. Esto significó el comienzo de la segunda etapa del Colegio.

Hoy el Colegio goza de buena salud, tiene dos edificios en los que funcionan el Jardín y la Primaria, cuenta una buena cantidad de alumnos, brinda una vida social muy activa a través de la Comunidad Wolfsohn, ofrece Proyectos especiales en materia de Robótica, Inglés, Literatura y Ciencias, y cuenta con un Programa de Becas para que chicos provenientes de familias de bajos recursos puedan estudiar en este Colegio en el que se fusiona la excelencia académica con la enseñanza en profundidad de los valores judíos.

Por todo eso, con la llegada del 2010 el Colegio Wolfsohn decidió encarar su tercera etapa, denominada Wolfsohn 3.0, y que implica comenzar a transitar un camino que tiene en el horizonte un solo objetivo: convertir al Wolfsohn en la mejor escuela judía de Argentina.